Lastres: un Tesoro que no te puedes perder

Si estás organizando un viaje por el norte de España o buscando ideas para unas vacaciones por Asturias, Lastres es uno de esos destinos que sorprenden incluso antes de poner un pie en él. Este pueblo marinero, colgado literalmente sobre la ladera y frente al Cantábrico, es una de esas paradas que hacen que unas vacaciones por España merezcan todavía más la pena. Además de disfrutar de sus calles inclinadas y del sonido de las olas golpeando el espigón, Lastres conquista por el estómago: cachopo, fabada, pastel de cabracho, pixin o el famoso pitu de caleya… auténticas delicias de la cocina asturiana.

El Puerto: el corazón del pueblo

Una manera estupenda de empezar la visita es dejando el coche en el puerto y caminando sin prisa. Esta zona, con pasado ballenero, está resguardada por un espigón que aún hoy ve entrar y salir pequeñas embarcaciones que abastecen de pescado fresco a toda la comarca. Mientras recorres el muelle, te toparás con una enorme ancla y dos cañones que pertenecieron a la antigua fortaleza de El Castillo, encargada hace siglos de frenar los ataques piratas. Un buen inicio para entender el vínculo de Lastres con el mar.

Playa de El Escanu

Al final del puerto pesquero se abre paso la playa de El Escanu, pequeña pero perfecta para darse un baño o simplemente disfrutar de la vista del casco histórico ascendiendo sobre la roca. Sus aguas claras son un regalo en los días calurosos.

Si buscas algo más amplio o con servicios, la Playa de Lastres o la popular Playa de La Griega —a solo dos kilómetros— son opciones estupendas. Esta última es conocida por sus piscinas naturales en bajamar y por las huellas de dinosaurio que pueden verse en la zona.

Capilla del Buen Suceso

Para adentrarte en la parte alta del pueblo, puedes subir por las Escaleras de la Fragua, un antiguo sendero que ya utilizaban los pescadores en el siglo XIV. La subida merece la pena por las vistas del puerto y del mar.

Arriba te espera la Capilla del Buen Suceso, un pequeño templo del siglo XVI rodeado de callejuelas estrechas y con un retablo barroco que sorprende por su antigüedad y conservación.

La Torre del Reloj

Uno de los símbolos de Lastres es la Torre del Reloj, levantada en el siglo XV como punto de vigilancia del puerto. Sus doce metros de altura, la reforma del siglo XVIII y su reloj inglés hacen que destaque entre las casas nobles que la rodean. Es sin duda una de las imágenes más reconocibles del pueblo.

Calle Real: un paseo para perderse

Caminar sin prisa por la Calle Real es casi obligatorio. En esta calle se mezclan casas marineras de colores, balcones de madera y varios palacetes barrocos. Destaca especialmente la Casa de los Robledo, conocida como “El Cuartelón”, con su gran escudo en la fachada.

También encontrarás otras casonas históricas como la de Don Pedro, la de la Familia Victorero o el Palacio de los Vallados, hoy convertido en hotel.

Iglesia de Santa María de Sábada

Siguiendo la ruta llegarás a la iglesia de Santa María de Sábada, un templo del siglo XVIII que combina estilos barrocos y neoclásicos. La torre campanario destaca desde lejos, mientras que en su interior se conservan un Retablo Mayor y un Crucificado renacentista realmente impresionantes.

Muy cerca hay un aparcamiento amplio, ideal para quienes prefieren recorrer el pueblo en sentido inverso.

Mirador de San Roque

El Mirador de San Roque es, probablemente, el lugar con las mejores vistas de Lastres. Desde la ermita, situada en lo más alto del pueblo, las casas parecen recortarse sobre el mar. En los días despejados, además, podrás ver buena parte de la costa asturiana, la Playa de La Griega e incluso los Picos de Europa.

Calle San José

Para regresar hacia el puerto puedes bajar por la calle San José. En el camino pasarás por la ermita del mismo nombre y por el monumento a las Sardineras, un homenaje a aquellas mujeres que recorrían la comarca vendiendo el pescado que ellas mismas transportaban.

En el interior de la ermita te espera un pequeño retablo barroco digno de una visita rápida.

El Mirador del Fitu

Si dispones de tiempo, una visita muy recomendable es el Mirador del Fitu, a unos 30 minutos en coche. Situado a más de mil metros de altura, en la Sierra del Sueve, ofrece una de las mejores panorámicas de Asturias… siempre que la niebla lo permita.

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